El gran mamporrero de la España cañí y la #Posverdad #Post-truth #AlgorithmicPolitics

Lo llamaron posverdad pues sonaba pijo y culto, más respetaba cierta mesura y bajo mi antojo lo convertía en un concepto lisonjero y justificable. Luego invocaban a pensadores abstrusos, occidentales en su mayoría, de esos que viven ojipláticos en los campus de Oxford o de La Sorbona, estrujando la realidad liquida (que luego me enteré que no mojaba ni na) y por eso nos dimos cuenta de que teníamos por delante nuestra última oportunidad. ¡Eaa! ¿Y qué sucede cuando le das a quien te quiere escuchar exactamente y exclusivamente lo que quieren oír de ti! ¡Tienes un triunfo en las próximas selecciones!
De las estadísticas aprendimos que las cosas suceden pero que no nos importa su porqué ni la causalidad de los acontecimientos. Yo de esto no entiendo ni pá aunque las universidades están llenas de geniecillos. Por eso me colé y rebusqué hasta encontrar un Data-Think-Lab y les plantee el reto: construyamos la neo-ideología que arrase, la que disponga de los mejores predictores algorítmicos. Se sonrieron y hablaron entre ellos hasta el que se había erigido de portavoz me chistó e impuso sus condiciones:
―¿Pero que sea una qué mole!
No sabía que contestar. Allí mismo recluté al equipo a completo.
Había llegado un momento que uno dudaba de todo. Antes recuerdo lo fácil que era nuestra profesión: que si Marx, que ni el Liberalismo o la Socialdemocracia. Existía un argumentario de enfrentismo y división, eso era todo lo que había que construir. Pero se nos cayó el telón de acero y fracasó la posmodernidad y uno se sentía vivir en una noria entre la izquierda gerontocrática y la derecha proletaria; todos los caminos, ¡todos!, los heréticos o los falsados inclusive, habían sido recorridos y estaban ocluidos.
A los viejos líderes del partido les quedaban tres telediarios y apostillaban en sus discursos con las viejas hazañas, esos grandes momentos donde esquivaban a los grises y promulgaban libertad y sexo a grito pelado y pasquín en mano. Ahora entre solomillo y botella de vino resoplaban y decían que nosotros, los más jóvenes, lo tuvimos todo gracias a ellos y que nunca habíamos luchado por conseguir nuestra prosperidad. Que éramos unos desleales con aquellos ideales por los que tantos habían muerto y a los que dábamos la espalda. Luego tosían y trataban de no atragantarse con el hueso de la taba. No era cuestión de terminar en urgencias por cualquier sarao.
En resumidas cuentas: yo no era tan viejo como para permitirme el lujo de sobarme y dejar que los canticos de tiempos pasados acunasen mi retiro, ni tan joven como para clamar por la inexistencia de las estructuras político-sociales, pues también era tarde para que me dejara greñas y decidiera un camino sin un destino en concreto. Y aquí me tenéis, un político con hipoteca y compromisos de partido y presupuesto y resultados y qué sé yo más por… joder, todos nos miran y no paran de pedirnos, una cosa cualquiera y la contraria, ¡todas al mismo tiempo!, que si renta básica y despido libre, que si subvenciones a la pesca y a la vez protección a los caladeros por cuestiones ecológicas, que si aranceles comerciales a la par de un impulso del comercio interoceánico… la mayoría de las ocasiones no entendía nada de nada y echaba de menos aquellos ideales prósperos y señeros; maoísmo, sionismo, nacionalcatolicismo, qué se yo, caminos sencillos por recorrer y declamar a la especie humana: ¡todos pa’ya!
Les prometo que ser político en el s. XXI es complicado. La gente no es tonta y nos ve con facilidad el cartón o el plumero, y tenemos que ingeniarnos mil argucias para evitar ir al grano, para explicarles que tenemos poco dinero (y cada vez menos) y que básicamente nos pasamos el día en ardua contradicción y deslealtad.
De aquí que haya pensado en los números. Nunca me gustaron especialmente y sin embargo me echo en sus brazos como el vejestorio sobre la amante furibunda. Veo a estos chavales míos dale que te pego con los filtros Bayesianos (sean lo que sean), las redes neuronales (donde quiera estén entre las carpetas de sus portátiles) y cuando me llaman y me explican y me susurran que este tema la peta, yo me deshago en halagos. Luego contratamos a youtubers, a trenders, y aprendo de viralidad lo que no está escrito. Lo llamamos el funnel-ideológico. Solo hay que determinar la mayor preocupación de nuestro segmento de electorado y la respuesta razonable maximizada, descubrir a tu audiencia, clusterizarla y… en fin, mil palabros de los neopolíticos, tecnicismos de salón que no pienso descubrir aquí.
Lo llamáis posverdad si bien estáis equivocados. Esto es puñetera algorítmica. Toda palabra que pronuncio tiene su perfilado, toda promesa su público medido, toda falsedad su contraverdad comprobada. Nada importa salvo la tasa de adscripción y la recurrencia del votante. Uno dice lo que se quiera oir y la realidad viene… después y nos corrige. ¿pero quién tiene huevos para enfrentarse con la señorona realidad?¿Acaso no visita todos los días nuestras casas para poner el orden histórico y dadnos lo que nos quitaron por justicia y si ella y también lo contrario!
¡Pues riamos, gocemos hasta entonces, juguemos a ser ídolos de paja, practiquemos la algopolitics a destajo!

 

Cortesía de http://tren-digital.cl/democraciadigital/

 

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Girl From the North Country #Dylan #Morethan anovelprizeinliterature

Si viajas al Norte
aquel Norte donde los vientos golpean con fuerza
recuérdame a la que vivió allí,
aquella,
porque hace mucho tiempo que fue mi gran amor.

Si vas en los días de tormenta
cuando los ríos se hielan y el verano termina
mira, por favor, si ella aún conserva su cálido abrigo,
aquel,
el que la protegía de los vientos que aúllan.

Y mira, por favor, si aún su cabello le cuelga
y si se enrolla y le serpentea por el pecho.
Míralo,hazlo por mi,
si aún es,
aquel,
tan largo
porque es así como siempre la he recordado.

Yo me pregunto si aún le restan recuerdos míos,
muchas veces imploré por esto
en la oscuridad negra de la noche:
imploré por
ellos
en el fragor fulgente de la mañana.

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No Man is an Island #JohnDonne #EuropeisBritain #BritainisEurope @PJHarveyUK

No man is an island entire of itself; every man is a piece of the continent, a part of the main; if a clod be washed away by the sea, Europe is the less, as well as if a promontory were, as well as any manner of thy friends or of thine own were; any man’s death diminishes me, because I am involved in mankind. And therefore never send to know for whom the bell tolls; it tolls for thee.

 

Ningún hombre es una isla por si mismo, cada hombre es un pedazo de continente, una parte de todo. Si el mar arrastrara un pedazo, Europa sería siempre menos. Exactamente como si arrastrara un promontorio o arrastrara la casa de tu amigo o también tu propia casa. La muerte de cualquier hombre me participa, por que formo parte de la humanidad. Por eso, no preguntes por quien doblan las campanas; Lo hacen por ti.

 

 

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#Macbeth y #Gandhi: dos #arquetipos de #poder

Las batallas no son batallas sin reyes vaticinados ni la sangre de sus caballeros fieles esparcida por los campos. Así las brujas conjuraron al tirano: «No serás muerto por espada del nacido de una mujer». Entonces Macbeth sonrió.

A lo que Gandhi le respondería, varios siglos después al contrapié: «Primero te ignoran, después se ríen de ti, luego te atacan, entonces ganas.». Entre estos discursos media la humanidad y su visión de poder que progresa o se abisma, nadie puede decirnos exactamente cómo.

 

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¡Orgullo por @AunCLICdelasTIC! y ¡gracias @Autelsi! #Megustahablardelodigital

Amo a Cervantes, a Kakfa, Celaya y Cela. Amo a Shakespeare. Es el hecho de la literatura, la palabra, que transformará las conciencias y lo humano, lo que me mueve a esforzarme día a día en el oficio de contar las historias de una manera más rica e intensa. Y sin embargo… me muero también por la tecnología, por el viento de una sociedad y un instante único, la cuarta revolución, la Digital: El ahora mismo.

Tengo la inmensa fortuna de participar con mis palabras en “A un clic de las TIC”, donde estamos realizando una labor de divulgación del momento digital de primera línea.

¡Orgullo! ¡Y gracias @Autelsi por el premio a mejor divulgación y difusión TIC 2016!

http://aunclicdelastic.blogthinkbig.com/a-un-clic-de-las-tic-premiado-por-su-labor-de-divulgacion-y-difusion-de-las-tic/

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¿De qué frontera serás tú? #RacismomigratorioenEuropa #Help

Soy sirio-mexicano / y yo marroquí y también soy colombiano /

pero le da lo mismo a tu cinismo

cuando los brazos de mis hijos son esclavos /

 

Soy mujer de cuerpos re-vendidos /

Soy niño de sueño ennegrecido /

Hoy te entrego el alma,

tú me ofreces estas armas:

Si valgo mi peso en carne /

No me convides a tu fiesta del hambre.

 

Y si tienes moral y tienes dinero y tienes coche

¡qué gran esmero! /

 

Soy español negro / pero soy chino del Perú

Y si tengo piel de oliva

¿de qué frontera serás tú?


 

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1966 y 2016. 50 años es el suspiro del diablo #Eltiempoquenopasa

Pero si diéramos marcha atrás, en 1966, recordaríamos que el 3 de enero tuvo lugar la primera prueba de LSD en California. Y el mundo flipo, como aún creo que continúa haciéndolo… Vale, es cierto que poco después, concretamente el 17 de enero, 2 aviones cargados con bombas de plutonio colisionaron en vuelo sobre Palomares y sus alrededores tras volver de una presunta ronda amenazante a la URSS… ¿y digo, tuvo algo que ver en aquello la nueva sustancia? Lo cierto es que habría que esperarse hasta el 17 de marzo hasta que el submarino Alvin encontrara una de las bombas, la caída al mar. Por suerte para aquellos aviones y para nosotros, la guerra entre superpotencias se libraba en serio en las estrellas y con otros fines más ambiciosos.

El 3 de febrero la primera nave soviética realiza su aterrizaje en la luna. Le seguiría el Surveyor 1, éste sí americano, que aterrizaría suavemente en el océano Procellarum el 2 de junio. Solo siete días después la Real Academia Española de la Lengua aceptó la palabra «alunizar». Es cierto, muchas veces me confundo y cuando quiero decir «alunizar» digo «alucinar». No creo que sea por el efecto de las drogas, ya que no ingiero nada de nada salvo cafeína; si bien pocas cosas nos explican que el 24 de febrero se tomará la siguiente foto. El hombre fue arrastrado hasta morir. Era la brutalidad de Vietnam.

El 29 de abril el total de fuerzas americanas sumaron allí 250.000 almas.

Para contrarrestar aquel horror, El 21 de abril, en Houston, se instaló en el pecho de Marcel DeRudder el primer corazón artificial. Nunca recuperó la consciencia y murió cinco días después. Pero algo es algo. ¿Qué pensaría al dormirse sin despertar jamás?

En este sentido el 14 de junio Pablo VI anuncia el fin del Index Librorum Prohibitum. Creo que una gran lista de científicos y pensadores se alegraron, es especial aquellos que fueron quemados por siglos. Y como si el destino tejiera equilibrios salvajes, del 1 al 10 de agosto, el Partido Comunista y Mao Zedong anunciarían oficialmente la Revolución Cultural con las consecuencias que todos sabemos. Un juego de suma cero. Las gallinas que entran por las que salen.

Quiero pensar que el 5 de agosto Martin Luther King, herido con una piedra durante una marcha por los derechos de los negros, pensara un instante en los pequeños cuerpos asiáticos, sometidos al nuevo adiestramiento cultural. Quizás Pablo VI tuviera algo más que decir sobre esto, aunque lo cierto era que debió prestar más a atención a John Lennon, que afirmaba que los Beatles eran más populares que Jesús, lo cual, quizás si polémico, era en parte cierto. Es más, John dijo durante la gira por USA: “En nuestra gira nos traían ciegos, lisiados y niños deformes en nuestras habitaciones y la mamá de un niño decía -vamos, bésalo posiblemente hagas que recupere la vista-. Nosotros no somos crueles. Habíamos visto demasiada tragedia en Merseyside pero cuando una madre grita, solo tócalo y posiblemente vuelva a caminar, queríamos correr, llorar y vaciar nuestros bolsillos.”. Por suerte Jesús accionó la palanca del destino e hizo lo justo: el 29 de agosto The Beatles tocarían su último concierto en el Candlestick de California. No hubo más. Castigo divino que no Divino Castigo.

También el destino jugo su papel a la hora de inmortalizar la fama: El 15 de diciembre muere Walt Disney de cáncer de pulmón a los 65. Todos sabemos que decidió ser criogenizado, para que algo más que sus dibujos se nos preservara. Y eso es cierto, no fue su fin, y aún seguimos viendo sus producciones con emoción. Otras cosas sucedieron pero tampoco terminaron: El 20 de diciembre tiene lugar la última de las detonaciones atómicas en ese año para USA. A 100Km de las Vegas. Fue la explosión 491 de las 1131 que realizaría hasta 1992. Quedaron muchas más después. Y aún quedan muchas más, esto sí, hibernando, en los silos y arsenales nucleares. No tenemos claro si podremos resucitar a Walt Disney o antes detonarán todas esas bombas para llevarse nuestro mundo por delante.

Esto sucedió en el 1966. Pero no he confundido mi reloj, que es ahora 2016. Como si fuera un hoy-retrospectivo al reflexionar sé que puedo trazar líneas, líneas tan rectas entre ambos años, que me bastaría cambiar algún nombre y el tiempo actual se nos quedaría absurdamente reconocible.

Todo cambia en 50 años, si bien no es tiempo suficiente para que nuestra esencia se permee. Es un suspiro para el diablo.

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Bowie, el cosmonauta #ByeBowie #Spaceoddity #Lazarus #Blackstar

Dijo que le producía pánico la sola idea de volar, y claro, más aún la de viajar solo al espacio. Sería por el vacío que se cierne al viajero. Sería por lo de caer…, si bien pensado, en el espacio no existe el arriba ni el abajo. No existen las direcciones. Acaso ni el destino.

Y dijo que se iría como vivió. Ya había matado a Ziggy Stardust en Julio del 1973 (casualmente el mismo año y mes que nací) y en su renacer, volvió a asesinarse en otras tantas ocasiones. Este fin de semana le tocó por última vez a él mismo.

Ahora visito la Space Oddity que enlaza visualmente con Blackstar medio siglo después. Veo al cosmonauta perdido que llega a la nueva realidad. Es el Lázaro  y la estrella negra que ha decidido marchar para renacer otra vez, fuera, quién sabe dónde.

 

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El misterio de las cartas de Navidad #MerryChristmas #FelizNavidad

Navidad 2015Un día previo a las Navidades, dos revoltosos hermanos de nueve años junto a su hermana adolescente paseaban frente a unas galerías comerciales, cuando se encontraron sentados en un banco a cinco tipos un tanto peculiares. Parecían cabizbajos, meditabundos, tristones, hablaban en voz baja, como compartiendo un asunto relevante. Tres de ellos iban disfrazados de Reyes Magos, otro de Papá Noel y un último era realmente pequeño, ¡diminuto, en realidad! y tenía unos largos bigotes y rabo y ¡parecía un ratón! Por el cansancio de sus rostros podrían no haber dormido la noche anterior. Ante la singularidad de aquel grupo, los niños, camino del quiosco, se detuvieron curioseando y comenzaron a revolotear a su alrededor y a preguntarles con inocencia. La hermana, mientras, miraba de reojo, pensando que eran los actores de algún casting Navideño, y se mantenía expectante para ver por dónde discurría el encuentro. Entonces aquellos cinco personajes se comportaron con enorme dulzura, agradecidos por el espontáneo interés, como si un gran momento hubiera acaecido y abandonaron momentáneamente su tristeza para atender a los niños. Y algo mágico sucedió entonces cuando a aquellos cinco seres se les iluminó el rostro con intensidad, y uno de ellos, el que parecía un enano con pinta de ratoncillo, se adelantó y terminó contando a la familia esta historia, su historia, asentida por el resto, mientras todos la escuchaban:

Por increíble que nos parezca los Reyes Magos habían dejado de recibir las cartas de los niños. Todo había sucedió gradualmente, poco a poco y años tras año, ya que cada vez llegaba menos correspondencia navideña… y así las sacas de Correo Real eran menores y más enflaquecidas… hasta que finalmente, precisamente aquellas últimas Navidades, hubieron de admitir la horrible y evidente realidad: ¡no habían recibido ni una sola! Con urgencia llamaron a Papá Noel, pensando que se trataba de algún problemilla informático, o quizás que los Pajes Reales, siempre diligentes hasta la extenuación, hubieran estado enredando con alguna picara broma. La sorpresa fue pistonuda, la central logística de Papá Noel se encontraba en un completo caos, y los Nomos y Duendes tecleaban ferozmente en las pantallas buscando un enigmático error. Y era que el anciano Noel tampoco había recibido carta alguna. ¡Ni una sola! Inclusive, a la desesperada, avisaron al ratoncito Pérez, sabedores de que los dientes de los pequeños se les caen ajenos a las fiestas navideñas. Y allí, cuando acudieron con prisa a su pequeño palacio, lo encontraron sentado en la diminuta silla, encogido y apesadumbrado…, el pobre ratón gemía y gemía. Era cierto que había notado bruscamente el descenso de las peticiones de los infantes… y no lo había dado importancia hasta ahora… porque… porque ahora tampoco él ya recibía dientes ni carta alguna de los niños…

¿Qué misterio embarcaba a los pequeños del mundo y a sus cartas como para no enviarlas en tan señaladas fechas?¿Y qué relación guardaba aquel misterio con el ratón Pérez?

Así que pensaron que lo mejor sería comprobarlo directamente. Por eso montaron un grupo expedicionario de incógnito. Eligieron unos disfraces, lo más razonables para no ser descubiertos y marcharon en dos equipos: los tres Reyes, disfrazados de abuelos, irían a unos grandes almacenes y preguntarían allí por los regalos de los nietos. Noel y el ratón Pérez también probarían suerte y para interrogar directamente a los niños buscarían trabajo en otro gran centro comercial, concretamente en la sección de juguetería infantil.

Los Reyes Magos aterrizaron, pues, en pleno Adviento, en un macro centro comercial lleno de luces y con la música bastante alta. La gente marchaba con prisa. Y parecía asustada. No paraba de mirar al reloj. Los niños corrían de un lado a otro, perseguidos por sus padres y gritando y señalando las estanterías con estupor. Melchor detuvo a uno de ellos y le preguntó con delicadeza dónde iba tal alterado:

―Voy a entregar mi carta. Déjame… ―y se zafó de él con fuerza

Aquella expresión le sorprendió a Melchor por maleducada. El niño temblaba agotado. Detrás el padre se excusó:

―Perdone al niño. Hoy es el último día para pedir sus regalos de Navidad y no podemos esperar… ―y marchó escopetado sin dar más explicaciones

Por eso decidieron saber a dónde iban los niños y los padres con esas prisas galopadas. Fue una carrera terrible, y tan sólo Baltasar fue capaz de seguirlos ya que siempre había sido un gran atleta. Finalmente llegaron a un elevado estrado, repleto de adornos chillones, donde una larga hilera de niños berreaba y al final de ella… un pajecillo recogía sus cartas y sonreía forzadamente dando besos y achuchones a diestro y siniestro.

―Oye… pero sí ese paje no es uno de los nuestros… ―le susurró Melchor al resto de reyes con cara de sorpresa―…ese impostor se está apropiando de nuestras cartas…

―¿Y qué hará con ellas? ―le replicó Baltasar muy preocupado

Disimularon pacientemente esperando a que terminase la jornada en el centro comercial para ver qué sucedía con las cartas allí recogidas. Mas fue fácil comprobarlo: El falso paje cerró su chiringuito y cansado, abandonó las cartas ¡al servicio de limpieza! y así se deshizo de ellas de un plumazo. Aquello fue desalentador. Mientras tanto, Noel y ratón Pérez habían solicitado un puesto de promoción comercial como duendes de apoyo en el expositor de tecnología de un gran centro. El responsable dijo, ¡realmente son unos tipos interesantes, con esas barbas inmensas y bigotes negros harán las delicias de nuestros pequeños clientes!

Pronto Noel y Pérez comenzaron a atender a los pequeños, si bien se percataron que ellos sabían perfectamente lo que querían. Porque detrás iban sus padres con la lengua fuera, apuntando detalladamente los números de catálogo y recibiendo explicaciones de sus hijos sobre las ventajas de un producto respecto a la versión anterior, evidentemente ya obsoleta. Finalmente les entregaban las cartas a Noel y Pérez, repletas así de siglas incomprensibles y estos las apilaban siguiendo las indicaciones que habían recibido esa la mañana de la dirección de la tienda.

Al llegar la hora de cierre, Noel y Pérez preguntaron al encargado qué deberían hacer ahora con todas estas cartas de los niños:

―¡Pues qué va a ser! Tirarlas a la basura…

―¿Y dónde está el Servicio Oficial Postal de Papá Noel y de los Reyes Magos? ―preguntaron al unísono, mas no obtuvieron ninguna respuesta.

Un escalofrío les recorrió todo el cuerpo. Temían lo peor.

Cuando aquella misma noche se reunieron los cinco, intercambiaron entre sí los detalles de sus aventuras. Ahora ya lo tenían claro, aseveró Papá Noel. Los niños estaban siendo engañados por los falsos pajes y nomos. Es más, la ciudad estaba plagada de falsos Papás Noel y Reyes Magos de tres al cuarto que ni siquiera estaban acreditados como miembros del Oficial Cuerpo de Dobles, cuyo fiel cometido siempre había sido hacer llegar abrazos y cariño a todos los pequeños de la tierra. Pero todavía había dos preguntas: ¿qué había pasado con sus Pajes y Nomos Oficiales y por qué los niños no echaban en falta las cartas y sus deseos cumplidos? Por ello decidieron que continuarían investigando aquel misterio. Eso sí, irían todos juntos y preguntarían a los falsos pajes y nomos haciéndose pasar por sus compinches.

A la mañana siguiente comenzaron pronto aunque la cosa fue más bien fácil, porque rápidamente cuando encontraron a los falsos nomos se burlaron rápidamente de ellos y les explicaron con claridad:

―Es evidente, ya lo sabéis, las cartas ya no son necesarias, hace tiempo que prescindimos del Oficial Cuerpo de Dobles de Reyes Magos y Papá Noel puesto que los niños reciben todo lo que quieren… en realidad, consiguen mucho más de lo que precisan.

―¡Es cierto!, ― les confirmaron unos tipos disfrazados de Papa Noel mientras se mofaban de las ilusiones de sus pequeños clientes―, ahora los niños reciben cuanto piden, y ya no desean con pasión… ni nadie sueña con ello por las noches. Sus padres o ellos mismos se encargan de decírnoslo directamente para que no les falte nada de nada… o les saturamos el coco con todos estos chismes de los anuncios… y luego los fabricamos… y ya está, y los enviamos a las casas mediante los Reyes Magos falsos y sus secuaces. Los Reyes Magos de antes ya no importan a nadie… y no es necesario que los niños tengan ilusiones… tan solo queremos que posean cosas y más cosas y cuántas más y más caras… pues mejor.

Aquello dejó helados a nuestros cinco héroes.

―¿Y qué pasará con Ratón Pérez? ―preguntó el Ratón albergando alguna esperanza, ya que no le habían mencionado

―Olvídate. Fue súper fácil librarnos de él. Porque ahora los niños quieren todo rápidamente. Hemos desarrollado un servicio exprés de reparto nocturno. En cuanto a los niños se les caen los dientes, tenemos el regalo debajo de su almohada y listo. No uno, ni dos, ni tres… ¡todos los que se les haya pasado por la cabeza!¡Es una maravilla!¿No te parece genial?¡Nos estamos forrando!

El problema tenía una pinta espeluznante. Los cinco héroes llamaron a sus Duendes Oficiales de Campo, un fornido equipo de fieles trabajadores que hasta aquel momento habían sido responsables de la recogida de los deseos de los niños y de procesar sus cartas para seleccionar los más importantes de cada lista y hacerlos llegar en Navidad. Comprobaron con horror que la historia de los falsos Reyes Magos, Papá Noel y Ratón Pérez que proveían de cuanto se imaginaban los niños era cierta; es más, los verdaderos Duendes de Campo ya habían sido desplazados casi por completo de la tierra. ¡Fue fácil!, les dijeron, pues aquellos centros comerciales y tiendas tan solo buscaban se consumieran regalos y cuanto más mejor y cuando descubrieron las formas de conseguirlo… sencillamente fueron arrinconando a los Verdaderos Duendes sin remisión. Ahora apenas les quedaban cuatro puestos y siempre en los lugares de menor interés y apenas transitados por niños. Por eso no llegaban ya cartas y en realidad todas ellas terminaban en la basura al ser entregadas a sus suplantadores. Esa era la razón cierta y verdadera del embrollo y todo el misterio.

Aquello era terrible. Había que pararlo cuanto antes. De lo contrario, los Reyes Magos, Papá Noel y Ratón Pérez serían completamente innecesarios: y serían olvidados. Aquella Navidad tenía pinta de ser una Navidad muy triste en la tierra para nuestros cinco héroes. Era cierto que muchos niños verían colmados sus deseos materiales, y que acumularían los regalos que abrirían sin ilusión, sin agradecerlos ni entender su sentido. Porque todo era cuestión de dinero. Pero por otro lado, sin los Reyes Magos ni Papá Noel o inclusive el ratón Pérez, los niños más pobres, que justamente eran siempre los más, se quedarían esperando un regalo que nunca sería recibido. Los Pequeños y Verdaderos Nomos habían sido completamente suplantados junto a los Reyes Magos, Papá Noel y ratón Pérez y con ellos los sueños de la mitad de la humanidad. No sabían qué hacer… y por eso habían terminado en aquel banco en cualquier lugar, esperando quién sabe qué milagro solventara el embrollo de las cartas…

Y aquí terminó abruptamente la historia del pequeño personaje disfrazado de ratón… luego quedaron todos silenciosos, mirando hacia abajo, y sin saber más bien qué decir. En el interior del corazón, los tres niños querían pensar que todo era una cómica patraña. Pero cuando el pequeño ratón se calló, gimió y finalmente comenzaron a llorar los cinco héroes desconsolados…. los niños se derrumbaron, quizás porque se dieron cuenta que aquellos cinco hombres no eran simplemente actores estrafalarios y quizás fuesen mucho más importantes de lo que parecían a simple vista. Los niños dudaban si estaban ante los verdaderos Reyes Magos, Papá Noel o Ratón Pérez aunque ahora sí estaban seguros que su historia era totalmente cierta: la ilusión de las cartas de Navidad estaba en peligro. No se sabe cuánto tiempo estuvieron todos juntos más pero se hizo realmente tarde. Intercambiaron frases de esperanza y se despidieron y los chicos volvieron a casa apesadumbrados sin saber qué hacer.

Como las historias hermosas de Navidad deben ser sobre todo de esperanza, queremos pensar que la solución al embrollo estará en nuestras manos, y que la Navidad y sus cartas no correrán peligro alguno. Porque unos días después del encuentro con los cinco personales el padre de los chavales me llamó, pues es amigo mío, y pensó que podría ser buena idea que escribiera este cuento para compartirlo. Y fue que me dijo para que apareciera textualmente:

―Lo hemos pensado mucho toda mi familia y le hemos dado vueltas para encontrar la solución. Y creemos tenerla, escucha: ¡La clave consiste en recuperar la ilusión, la esperanza en las cartas de nuestros hijos! Los deseos son deseos porque son pequeñas gotas que duermen en los sueños de los niños. Debemos hacer a los Reyes, a Papá Noel y hasta al ratoncillo Pérez otra vez imprescindibles en nuestras vidas. Porque la lista de los regalos claro que pudiera ser muy larga, pero nuestros hijos deberán finalmente elegir su deseo más querido… Además hay que saber que no toda ella deberá cumplirse… y que la misión de los Reyes Magos y Papá Noel será muy importante para aplicar sobre aquellas cartas su sabiduría y elegir únicamente tres regalos por cada carta: uno para a su vez regalar a un niño que no pueda tenerlo. Un segundo para compartirlo con otro. Y el tercero que será finalmente en exclusiva para el niño que la escribió.

En fin, esto que leen es la propuesta de aquella familia por mantener viva la Navidad, y seguro que a vosotros se os ocurre otras muchas ideas inspiradas. No os olvidéis de preguntar al nomo o duende o paje si es uno Oficial, o si vemos a los Reyes Magos o Papá Noel saber si son los reales o pertenecen al Oficial Cuerpo de Dobles. Tenemos que asegurarnos que todas las cartas de nuestros hijos estén repletas de ilusión y que llegan a tiempo para que se preparen las sacas y se carguen los trineos de los renos y de los camellos… ¡ah!¡Y no olvidéis el caso de leche y las galletas o el turrón!¡qué vienen con hambre!

De nosotros depende que este año nuestra Navidad sea especial y quede grabada en los corazones.

¡Feliz Navidad a todos amigos!

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