El gran filtro de #2051

¿Por qué tan pocas civilizaciones han sobrevivido con algún mensaje? ¿Por qué cuando miramos al espacio y lo interrogamos, fuera aparte de sus maravillas insólitas, no hay nadie fuera, nadie que nos responda? Es esta una pregunta retórica que si bien impresiona es totalmente vacía. Salvo nosotros, no hay otras voces extrañas o desconocidas. No hay nada más, solo sobreviven los restos de nuestros antepasados, sus tumbas, sus registros, sus fantasías o sus números.

Y siempre estuvimos espiando el universo, imagino que esperando cualquier inminente llegada. Los mesopotámicos construyeron el primer calendario e inventaron el sistema sexagesimal: porque sesenta por sesenta representan trescientos sesenta, esto es, los días del año (aproximadamente), la revolución de la tierra en torno al sol, o viceversa, los grados de círculo que completan el orbe terráqueo. Después llegarían los Vedas y su Bhagavata-Purana,y su Krisna y sus avatares de reencarnación infinita… y finalmente fueron los multiversos atisbados por los físicos cuánticos… eran las nuevas puertas del siglo XXI ¡Y habían trascurrido apenas dos milenios!

¿Cuál es la respuesta a este aparente silencio? ¿Si existen otras inteligencias…  por qué no las encontramos? ¿Están tan lejos que nunca podremos escucharlas? ¿Son tan diferentes a nosotros que sus lenguajes de comunicación nos parecen ininteligibles o silentes? ¿O es nuestro planeta una excepción, la perla divinaen un océano de materia negra? ¿Es únicamente fecunda esta pequeña tierra que pisamos?

 Mi respuesta es… que todo es cuestión de tiempo.

Y es que nuestros mejores telescopios, aun cuando aguzan su mirada en lo más profundo, a pesar de abarcar en su extensión al universo, solo lo hacen sobre un espacio en concreto, aquel que se corresponde con el de un momento exacto de la observación humana… quiero decir nuestro limitado presente…o a lo sumo, la de los diferentes presentes de las señales cósmicas que nos alcanzan. Porque recibimos fotos fijas de las constelaciones o de los cúmulos desaparecidos. Instantáneas de las otras eras. Es como hablar con el pasado de forma peremne. 

Además, tenemos la genuina explosión del Cámbrico, un suceso insólito que sucedió hace 500 millones de años en el planeta tierra y que maravilla a los biólogos. Es fascinante saber cómo la vida se multiplicó, se aceleró y se renovó con novísimos patrones genéticos que aparecieron prácticamentede la nada en un suspiro, en una escasa decena de millones de años, prácticamente una nadería. Aquello fue la base de los seres vivos modernos: pues muchos creen que la vida ha viajado oculta, azarosa entre los hielos de los cometas por eones y que esporádicamente y accidentalmente aquella sementera renovada asalta la tierra. Y que al sobrevivir a la entrada en la atmósfera quizás pudiera fecundarla o renovarla exponencialmente… por accidente: La palabra clave se llama germinación. Yo creo que la vida se esconde y luego se contagia así… tímida e insistente.

 Han pasado milenios y el hombre mantiene una profunda esperanza de hallar respuesta. Desde aquellas manos que se reposaron en la cueva de Altamira, esas manos que todavía nos llaman, en un prodigioso despertar de su conciencia e inteligencia. Del tránsito de un simple y porfiado mamífero cazador-recolector a ser la única especie conocida dotada de consciencia plena. Aquel milagro que ahora… las máquinas comienzan a imitar. Porque fuimos hombres por primera vez, fuimos sapiens, el primer día que comprendimos que nuestras vidas tendrían un fin… y que llegaba algo denominado muerte, aquel reducto negro y miserable del que nuncase vuelve.

Este es el gran filtro que hace que seamos una especie maravillosa y terrible a la vez.

Ahora que la muerte ya no llegará, y quizás porque nuestramente sea sintetizada por los sueños del «retromind»… y se almacene y se reproduzca la consciencia las veces que sea necesaria… nuestra mente sea eterna…seamos testigos de esta poderosa transformación y permitamos se represente el último acto, salga a la palestra la génesis del neo-hombre.

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